En el sistema-mundo moderno, el poder hegemónico juega un papel crucial en la configuración del orden. El poder hegemónico es aquel que tiene la capacidad de establecer y mantener un orden en el sistema-mundo. Esto se logra a través de la creación de instituciones, normas y patrones de comportamiento que son aceptados y seguidos por otros actores.
En conclusión, la tensión entre el caos y el orden es una característica fundamental del sistema-mundo moderno. La evolución del sistema se produce en ciclos, cada uno de los cuales tiene un período de orden seguido de un período de caos. El poder hegemónico juega un papel crucial en la configuración del orden, pero también puede abusar de su posición y provocar la erosión del orden.